lunes, 1 de abril de 2013

4.

En ocasiones, la opción más fácil sería abandonarlo todo. Hacer como que nada te importa es algo que todos intentamos y que pocos consiguen. Recuerda que el mismo tiempo que conlleva querer a alguien debes pasarlo para olvidarlo. Quizás la vida sea puta, o somos nosotros quien la hemos hecho que sea así. Piensa que si todo fuera perfecto nos acabaríamos cansado, ya que morimos si la rutina aguarda tras nuestra puerta. Pero la solución no es echar a correr sin mirar atrás, a mí me gusta afrontar los problemas y no huir de ellos. El problema está en que pensamos tanto en las consecuencias que nos da miedo el propio olvido. “¿Porqué no te dedicas a ser feliz?” Pregunta que muchos te haces, pero quizás no es que no pueda, sino que no quiera. Te acostumbras a algo y te aferras a ello. Te duelen las cosas, pero acabas acostumbrándote y eso se convierte en el día a día.

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